Incertidumbre legal, presión a petroleras y dudas sobre el destino de los fondos

- Tras la captura de Nicolás Maduro, Washington anunció que administrará de forma indefinida la venta del petróleo venezolano. Mientras exige inversiones millonarias a las grandes petroleras, persisten interrogantes sobre la legalidad del esquema, la transparencia del manejo de los recursos y si los ingresos beneficiarán realmente a la población venezolana.
Estados Unidos anunció que asumirá el control indefinido de la venta del petróleo de Venezuela luego de la captura del expresidente Nicolás Maduro, una decisión que redefine el futuro económico, energético y político del país sudamericano. La medida, impulsada por la administración del presidente Donald Trump, busca gestionar los ingresos del crudo en medio de una profunda crisis institucional, fiscal y humanitaria.
Washington ha intensificado su presión sobre las principales compañías petroleras estadounidenses para que inviertan miles de millones de dólares en la industria venezolana. Sin embargo, las empresas han dejado claro que cualquier compromiso financiero estará condicionado a garantías de seguridad jurídica, tras años marcados por expropiaciones, corrupción, cambios regulatorios abruptos y colapso operativo del sector.
- Pese a contar con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, Venezuela enfrenta un deterioro estructural de su infraestructura energética. Años de desinversión, mala gestión y el impacto acumulado de las sanciones internacionales han reducido drásticamente la capacidad de producción y exportación de crudo.
A este panorama se suma una deuda externa estimada en unos 170.000 millones de dólares, gran parte de ella asociada a acuerdos financieros y petroleros con China. Esta pesada carga complica el manejo de los ingresos futuros y convierte al petróleo en el centro de una compleja disputa entre acreedores, actores políticos y potencias extranjeras.
La administración estadounidense sostiene que ha blindado los recursos provenientes del petróleo venezolano frente a reclamos judiciales y acreedores internacionales, y que controla su asignación. No obstante, la falta de detalles públicos ha generado dudas sobre la transparencia del esquema y sobre quién será el verdadero beneficiario: si el pueblo venezolano, urgido de una recuperación económica, o los intereses estratégicos de Estados Unidos.
Cómo se distribuirán los ingresos petroleros
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró ante el Senado el miércoles 28 de enero que el gobierno de Trump estableció un “mecanismo de corto plazo” para financiar servicios esenciales del Estado venezolano, entre ellos la policía, el saneamiento urbano y el funcionamiento básico de la administración pública.
Durante la audiencia sobre la operación estadounidense que condujo a la captura de Nicolás Maduro, Rubio afirmó que Venezuela enfrenta una “crisis fiscal severa” y que requería recursos inmediatos para cubrir salarios y gastos operativos fundamentales.
Según explicó, los fondos provendrán de la venta del petróleo venezolano previamente sancionado, comercializado a precios de mercado. Parte de esos ingresos, añadió, se destinará a financiar una auditoría que permita verificar el uso correcto de los recursos.
- “Este es un mecanismo temporal diseñado para atender las necesidades del pueblo venezolano mediante un proceso presupuestario mensual”, afirmó Rubio. “Desde el inicio dejamos claro qué gastos no pueden ser cubiertos con estos fondos, y ha habido cooperación en ese sentido”.
El jefe de la diplomacia estadounidense defendió la coordinación con el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, asegurando que existen avances concretos y que Washington mantiene una supervisión constante de las autoridades encargadas. Reiteró que la transición hacia la democracia en Venezuela será gradual y compleja.
“No se trata de algo instantáneo. Son procesos difíciles y delicados”, señaló Rubio, al apartarse de su discurso preparado y moderar el tono sobre el posible uso de la fuerza para garantizar la cooperación del gobierno encargado.
El funcionario también destacó que, hasta ahora, no se ha producido una migración masiva ni una guerra civil, lo que atribuyó a la capacidad de mantener canales de comunicación directos con quienes controlan actualmente las instituciones clave del país.
Rubio confirmó que Estados Unidos mantiene los ingresos petroleros en una cuenta provisional abierta a nombre de Petróleos de Venezuela en Qatar, con el objetivo de impedir que acreedores en territorio estadounidense reclamen esos fondos por deudas impagas. En la misma línea, el presidente Trump firmó un decreto que bloquea embargos, gravámenes y decisiones judiciales sobre dichos recursos.
- “Venezuela le debe dinero prácticamente a todo el mundo”, señaló un experto en relaciones exteriores consultado por CNN bajo condición de anonimato.
De acuerdo con Alejandro Grisanti, director fundador de Ecoanalítica, los bancos qataríes que custodian los fondos están canalizando recursos hacia bancos venezolanos, priorizando importaciones de alimentos, medicamentos y apoyo a pequeñas empresas. La asignación se realiza a través del banco central venezolano, bajo regulaciones establecidas por Washington.
Sin embargo, la ubicación de los fondos en Qatar, y no en Estados Unidos, ha despertado inquietudes adicionales sobre los mecanismos de control y supervisión. Rubio aseguró que los recursos serán auditados mediante un sistema financiado por Venezuela y aprobado por Washington.
“Estamos hablando de ingresos provenientes de petróleo sancionado”, afirmó. “Definiremos los gastos permitidos y exigiremos un sistema de auditoría que garantice que el dinero se utilizó conforme a lo acordado”.





















